Malas de serie : Mitomanía

jueves 14 de mayo de 2009

Malas de serie

Hablar de maldad es algo muy relativo. Todo depende de cómo se mire, pero sobretodo, de quién lo mire. Nos regimos por unas pautas de comportamiento consensuadas por la mayoría, y a la que te sales de esas normas, quedas excluído. Claro, no es lo mismo matar a alguien que pegar un chicle debajo de la mesa, aunque ambas cosas estén mal vistas. En el caso de la mujer, se acarrea todo un pasado tradicional que hace que muchas de sus acciones sean peores por el mero hecho de ser mujer (ya desde la ficción de Adán y Eva). No nos vamos a poner reivindicativos, no no no. Que esto es un blog de series (y alguna cosa más). Todo esto viene a que hoy vamos a hablar de las malas malísimas de la pequeña pantalla. Esas que todos odiamos, que dan problemas, que consiguen lo que se proponen... y que no siempre tienen su merecido. Qué es peor, ¿la realidad o la ficción?

Como casi siempre, me he sacado una clasificación de la manga basada en las malas de nuestras series. Es una clasificación general, que excluye todos los matices que una buena antagonista debería tener. Es decir, las malas no siempre son malas, muchas muestran su corazón (a veces), y además tienen sus debilidades y sus puntos débiles, cosa que hace que el personaje sea redondo.

Lavar el coche en ropa interior, funciona. ¡Funciona!

1. La cazafortunas. Es la típica de telenovela. Su ansia por el dinero, el estatus y el poder (social), la hacen planear toda una serie de artimañas para quitar a todo aquel que intente ponerse en su camino. Suelen dar mucha, mucha rabia. Físicamente son atractivas y explotan esta cualidad para conseguir lo que desean. Algo así como la femme fatale. Habitualmente tienen escarmiento. Podría ser, por ejemplo, Eddie Britt (Mujeres desesperadas).

2. La de acción.. Normalmente la encontramos en series de acción. Para ella ser la mala es un modo de vida: secuestra, mata, tortura o roba. Puede pertenecer al bando de "los malos", o bien actúa como una freelance de la violencia a cambio de dinero. Pondremos
aquí a Elle de Heroes (es de "los malos"), o a Faith, de Buffy Cazavampiros.

3. La despechada. ¿Está claro, no? Es decir, la chica pasa de encantadora a arpía de mucho cuidado. ¿Por qué? Pues porque el chico la ha dejado por otra, le ha puesto los cuernos con la mejor amiga... y en estos casos la novia despechada empieza a sufrir la paranoia adolescente que culmina en acciones ridículas que la hacen quedar como una posesiva del amor. Casi todas las series tienen alguna de éstas, sobretodo las dramáticas. Por ejemplo, Addison Shepherd (Anatomía de Grey) en sus inicios.

Simplemente genial.

4. La manipuladora. Llega un momento en la vida de algunas personas que se podría decir que están... amargadas. Bien porque no les gusta la vida que llevan, por rencores con todo aquél que les rodea, o simplemente porque son muy difíciles de tratar, fácilmente irritables, o tozudas. Suelen ser personas mayores que irritan a toda la familia, hacen cosas que fastidian mucho, y molestan, molestan al espectador y al resto de los personajes. Su edad hacen que sean más o menos respetadas, y que en el círculo tengan, en ocasiones mucho poder. Encabeza esta categoría la espléndida Livia Soprano (Los Soprano), una de las mejores malas que nos ha dado la ficción de los últimos años. Otra diferente sería Angela Petrelli (Heroes).

5. La psicópata.
Las locas de remate, de hecho, es una categoría aplicable a los malos en general. Hablamos de las perturbadas mentalmente, ya sea por un desengaño (descendiente directo de la categoría nº2) o por algun trauma en sus vidas. En la segunda temporada de Dexter, tenemos a Lila. O como fue María, en Al Salir de Clase.

6. La reina del insti. Las series de adolescentes ambientadas en colegio/instituto/universidad siempre tienen a su mala particular. O bien pertenece a la jet set, como Blair Waldorf (Gossip Girl), o es la capitana de las animadoras como Rachel en One Tree Hill, o Valerie de Sensación de Vivir, o es la choni más choni de su barrio, en el caso de las series españolas de esta categoría (triste pero cierto).

Queen B en uno de sus momentos all-bran.

¿Y entonces dónde metemos a Juliette (Lost)? Es para felicitar a los guionistas plantear a este tipo de personajes, con unos giros estupendos (seguro que ni os acordábais que al principio daba mal rollo). Hay, como ya hemos dicho, muchos matices y psicología interna de los personajes que hacen difícil categorizarlos en base a cuatro rasgos en común. Pero todo funciona en base a eso: clasificar y etiquetar. Clasificar y etiquetar: se necesita controlar el caos de la vida real.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

y en que momento de qué temporada, ha sido brooke davis, mala???
reachel...puede que sí entre en tu descripción, pero brooke??
en cuanto a juliette, nuca ha sido mala, estaba en un bando sin saber siquiera si era el bueno o el malo, ella solo trabajaba para los otros.
el resto de clasificaciones... no están mal.

Montse Pallarès dijo...

A ver anónimo/a... vamos por partes. En primer lugar, gracias, en serio, que digas esto significa que te has leído el post! Y te lo agradezco, de verdad (sin ironía).

Por otro lado, tienes razón con lo de Brooke-Rachel, así que ahora lo corrijo, mea culpa. Aunque Brooke sea menos odiosa y manipuladora, es la líder tonta de las animadoras... pero sí, Rachel es mala.

Aquí spoilers de la 3ª o 4ª de LOST. En cuanto a Juliette, no me refiero a que sea de los malos o de los buenos. Hay capítulos, del principio de sus apariciones, que, de cara al espectador, da muy mal rollo. Parece una cosa que no es, parece, en ocasiones, una infiltrada, mala, que sigue las órdenes de Ben... es un personaje muy ambiguo. Después ya veremos su pasado, y su vedadera forma de ser, pero se nos presenta más enemiga que amiga.


Un saludo


Montse